elEconomista.es
Argentina
Últimas noticias
27.128,50
-0,51%
17,36
+0,06%
17,4770
+0,00%
970,75
-0,13%

Los principales ganadores y perdedores en la noche del gran triunfo electoral de Macri

Víctor Ventura - 13:33 - 23/10/2017
0 comentarios
  • El peronismo, obligado a reinventarse tras la derrota

  • Con este resultado, Macri podría ganar la reelección en primera vuelta

tagsMás noticias sobre:
Celebración de Cambiemos. Foto: Efe.

Las elecciones legislativas argentinas cumplieron las previsiones y Cambiemos, la coalición que lidera el presidente, Mauricio Macri, se alzó con una amplia victoria en todo el país, sumando un 40,6% de los votos. Su triunfo fue mayor aún, incluso, que en la "primera vuelta" de las primarias de agosto, donde venía de obtener un 35,90% nacional. Un resultado que deja dos grupos claros de vencedores y vencidos y que marcará los próximos años de política argentina.

Vencedor: Mauricio Macri

Foto: Reuters

El partido del presidente batió las expectativas, que ya eran muy optimistas -sacó tres diputados más de lo esperado-, y arrasó sin verse afectado lo más mínimo por el caso Maldonado. Su triunfo es tan grande que es difícil imaginar un escenario mejor para Macri que el que ocurrió este domingo. Cambiemos ganó en las cinco mayores circunscripciones del país, algo que no ocurría desde 1987, y situó al partido como la primera fuerza de la Cámara de Diputados y el Senado, lo que facilitará las negociaciones parlamentarias para avanzar las reformas que promueve el mandatario.

Pero el simbolismo de la victoria es aún mayor. Históricamente, el partido del Gobierno suele recibir un castigo en las elecciones de medio mandato. Los únicos que lo evitaron fueron Carlos Menem en 1993 y Néstor Kirchner en 2005, cuando estaban en el momento álgido de sus presidencias. Pero no solo eso: si se repitiera este resultado en las presidenciales de 2019, con la oposición dividida y Macri por encima del 40%, el bonaerense saldría reelegido en primera vuelta para otros cuatro años. Cristina Fernández de Kirchner le llamó "el político con más poder desde el final de la dictadura". Quitando la hipérbole -la propia Fernández tuvo más poder tras su segunda victoria presidencial-, es cierto que Macri acaba de hacerse con una cantidad enorme de poder para aplicar su programa.

Perdedora: Cristina Fernández de Kirchner

Foto: Reuters

Y mientras Macri sube, la estrella de la expresidenta baja. Fernández perdió en su feudo de la provincia de Buenos Aires por primera vez en su carrera, quedándose con un 37% de los votos, a cuatro puntos del oficialismo y a años luz del 56% que obtuvo allí hace apenas 6 años, en su segunda elección presidencial. Todo ello mientras la sombra de la justicia planea sobre ella y muchos de sus antiguos aliados desfilan ante los tribunales. Los últimos, su último vicepresidente, Amado Boudou, y su ministro de Planificación, Julio de Vido, que este lunes ha pedido la baja como diputado.

Su derrota fue lo suficientemente apretada -cuatro puntos- como para que Fernández no se diera por vencida definitivamente. Pero su imagen está muy quemada, y su aura de invencibilidad ha desaparecido desde hoy, por lo que empezarán a surgir las voces que pidan su retirada para permitir una renovación del peronismo. Especialmente después de que su cuñada, Alicia Kirchner, perdiera por 12 puntos en Santa Cruz, la provincia natal y feudo histórico de su familia. La estrella de los Kirchner parece haberse apagado ya.

Vencedora: María Eugenia Vidal

Foto: Reuters

La figura al alza en Buenos Aires es, precisamente, la figura política más valorada en el país y la aliada más poderosa de Macri. Vidal, gobernadora de la provincia bonaerense, llegó a su cargo casi por accidente en 2015, ante un peronismo dividido. Desde entonces, no solo ha mantenido su apoyo, sino que lo ha aumentado mientras los peronistas se devidían aún más. Vidal se echó la campaña a la espalda y logró que ganaran los candidatos semidesconocidos que Cambiemos presentó al Senado en su provincia.

Además, en las elecciones al parlamento provincial, Cambiemos logró la mayoría absoluta en el Senado y se quedó a tres escaños de repetirla en la Cámara de Diputados bonaerense. Con este respaldo, se disparan las probabilidades de que gane la reelección en 2019 y se perfila como la favorita inicial para suceder a Macri como candidata de su partido en 2023.

Perdedor: El peronismo

Sergio Massa. Foto: Reuters

Desde que existe, el peronismo solo había perdido tres elecciones legislativas. Esta fue la cuarta vez, y la causa fue doble: la falta de liderazgos fuertes y la división interna. No solo es que la Unidad Ciudadana de Fernández de Kirchner (21,03%) fue por separado del Partido Justicialista, la marca histórica del peronismo (13,77%), sino que hubo un tercer grupo que se declaraba peronista: 1País, de Sergio Massa, que terminó en quinto lugar con un escaso 5,75%. Pero incluso las tres marcas juntas se habrían quedado por debajo de Cambiemos, con un 40,55% frente al 40,59% de los de Macri.

La duda del partido es qué hacer. Con Fernández tocada y yendo por su cuenta, y Massa hundido, no hay ningún candidato joven que aparezca como el nuevo líder natural del movimiento. Uno de los pocos aspirantes declarados, Florencio Randazzo, que fuera ministro del Interior con Fernández, sacó un mísero 5,21% en la provincia de Buenos Aires. El único peronista que tuvo una victoria clara fue Sergio Uñac, de la pequeña provincia de San Juan -un 1,7% de la población del país-. No hay nadie en la reserva que parezca capaz de hacerle sombra a Macri en solo dos años.

Perdedores: Los viejos caciques

El superviviente: Adolfo Rodríguez Saá. Foto: Getty

El expresidente Carlos Menem quedó segundo en la lucha por un escaño en el Senado en La Rioja, perdiendo ante Cambiemos en lo que era un feudo peronista. El partido de Macri también ganó a los Kirchner en Santa Cruz, al peronismo en Chaco, Córdoba y Entre Ríos y a los socialistas en su feudo de Santa Fe. La enorme victoria de Cambienos en Buenos Aires también se llevó por delante a diversos alcaldes peronistas y amenaza a los altos cargos del parlamento provincial. Solo un peso pesado sobrevivió: Adolfo Rodríguez Saá, presidente durante 7 días en 2001, que volvió a ganar como senador en San Luis tras quedar segundo en las primarias. Una isla en medio del naufragio peronista.

Contenido patrocinado
Otras noticias

Comentarios 0

Deja tu comentario

Comenta las noticias de elEconomista.es como usuario genérico o utiliza tus cuentas de Facebook o Google Friend Connect para garantizar la identidad de tus comentarios:


elEconomista no se hace responsable de las opiniones expresadas en los comentarias y las mismos no constituyen la opinión de elEconomista. No obstante, elEconomista no tiene obligación de controlar la utilización de éstos por los usuarios y no garantiza que se haga un uso diligente o prudente de los mismos. Tampoco tiene la obligación de verificar y no verifica la identidad de los usuarios, ni la veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de los datos que los usuarios proporcionan y excluye cualquier responsabilidad por los daños y perjuicios de toda naturaleza que pudieran deberse a la utilización de los mismos o que puedan deberse a la ilicitud, carácter lesivo, falta de veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de la información proporcionada.

Enviar

Flash de noticias Argentina

Síguenos en twitter
Síguenos en Facebook

Más leidas

eAm
Colombia
Mexico
Chile
Argentina
Peru
Cambiemos vence a <b>Cristina Kirchner</b> en los comicios legislativos
El hombre que iba a renovar el peronismo, se quedó sin Gobierno: renunció su gabinete