Economía

Shock entre los argentinos ante la caída del peso: colas en los supermercados y recuerdos de la hiperinflación de 1989

La crisis rememora los eventos más traumáticos de Argentina. Foto: Reuters.

Los argentinos amanecieron ayer en shock y así parecían seguir hoy. Algunos, sorprendidos y exultantes, porque saben que el presidente Mauricio Macri tiene pocas posibilidades de ser reelecto y eso aliviaría sus penas económicas. Otros, porque no entienden cómo pudo haber vuelto el kirchnerismo con tanta fuerza. Todos, unos y otros, están igualmente preocupados: saben que nada será lo mismo desde los comicios del domingo.

Ayer la bolsa de Buenos Aires se derrumbó un 37,93% y la cotización del dólar saltó un 23%. Las acciones argentinas en Nueva York perdieron 60% su valor. Los argentinos, expertos en crisis, lo sabían desde temprano: hacían filas en casas de cambio y bancos para sacar su dinero o cambiar algo de dólares. Se preocuparon cuando prácticamente todas las webs de bancos dejaron de dar una cotización y de vender divisa estadounidense. El mercado también ha hecho saltar las señales de alarma y el riesgo de que Argentina entre en quiebra se ha disparado.

Los que no pueden comprar dólares van a los supermercados para hacer acopio de los alimentos que más pueden subir de precio

Los que no podían comprar dólares fueron a los supermercados. Compraban "todo lo que sube cuando sube dólar". Y eso, en Argentina, es prácticamente todo. La hiperinflación de 1989 todavía está latente en los más viejos, cuando, tras el triunfo electoral del peronista Carlos Menmen el valor del Austral, la divisa argentina en ese momento, cayó en picada. El resultado fue desolador: la hiperinfación provocó que el porcentaje de argentinos viviendo en la pobreza pasara del 25% al 47% en apenas 10 meses.

Pero más allá de estos reflejos, la economía entera se paralizó. Lo sabe Ernesto, quien fue a comprar un foco para su Peugeot que ya tiene varios años. "Me dijeron el precio y no lo podía creer: 7.500 pesos. Hasta el sábado, con ese monto uno se podía comprar un televisor. "Pero esa no era la mala noticia: el comerciante no me lo quería vender, no sabía cuánto saldría mañana y si iba a poder renovar el stock alguna vez".

"Los números sugieren que el kirchnerismo (oposición) ganaría en primera vuelta salvo que en el corto plazo se produzca algún cambio radical que modifique la arena política", analizó el Grupo SBS en un informe. Agregó que "el próximo gobierno probablemente combinará algunas medidas heterodoxas de corto plazo con promesas de retornar a la ortodoxia en el mediano plazo".

El viraje puso nervioso a muchos inversores, que escucharon durante toda la campaña y de boca del Presidente que el principal partido opositor llevaba de candidatos a "comunistas" y que la intención del Frente de Todos es "no pagar los compromisos de deuda", pese a que no había sido eso parte de la plataforma del kirchnerismo. Como fue llamada localmente, esta "campaña del miedo" finalmente le jugó en contra al Gobierno por la estampida que generó en el dólar y los títulos públicos al día después.

La heterodoxia también puso en jaque a Macri en la plaza bursátil, donde los inversores se sacaron de encima las acciones de los bancos y las energética. Es que Alberto Fernández prometió eliminar la especulación financiera y las disparadas de tarifas, que llegaron al 2.500% desde 2015. El fin de las ganancias extraordinarias desinfló la cotización de estos papeles y arrastró al resto, en medio de una recesión que no les permite sacar utilidades a la mayoría de las compañías.

Por estos eventos, los argentinos rememoraron el 'crack' de 2001, cuando todo el sistema financiero colapsó y el gobierno de turno confiscó los ahorros, restringió las extracciones bancarias, devaluó la moneda 40% en un día, defaultear la deuda pública y recortó las jubilaciones y los salarios de empleados estatales. Esto trajo consigo el inmediato aumento de la pobreza, el desabastecimiento de alimentos, el cierre de empresas y el surgimiento de pseudomonedas y el trueque entre vecinos para poder conseguir los bienes escenciales.

Por la crisis en el macrismo resurgió el trueque en algunos barrios de la provincia de Buenos Aires, que desde ayer vieron aumentar su actividad. "De un día para otro el Gobierno hizo que mi sueldo baje 20% con la devaluación. Cada vez me cuesta más ir al supermercado por los precios. Creo que el trueque va a ser la mejor opción para estos momentos", contó Jorge.

WhatsAppWhatsApp
FacebookFacebook
TwitterTwitter
Linkedinlinkedin
emailemail
imprimirprint
comentariosforum0
forum Comentarios 0
Deja tu comentario
elEconomista no se hace responsable de las opiniones expresadas en los comentarios y los mismos no constituyen la opinión de elEconomista. No obstante, elEconomista no tiene obligación de controlar la utilización de éstos por los usuarios y no garantiza que se haga un uso diligente o prudente de los mismos. Tampoco tiene la obligación de verificar y no verifica la identidad de los usuarios, ni la veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de los datos que los usuarios proporcionan y excluye cualquier responsabilidad por los daños y perjuicios de toda naturaleza que pudieran deberse a la utilización de los mismos o que puedan deberse a la ilicitud, carácter lesivo, falta de veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de la información proporcionada.