Economía

Se expande la soja en Argentina a expensas de maíz

El área sembrada con soja en Argentina será de 17,7 millones de hectáreas en lugar de los 17,6 millones previos. Se debe a una transición en favor del grano de superficie originalmente pensada para el maíz, que será menor a la prevista, de acuerdo a la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA).

En su reporte semanal de granos, la BCBA redujo en 100.000 hectáreas, a 6,3 millones de hectáreas, su cálculo de superficie que será implantada con maíz de uso comercial en Argentina.

En tanto, el Ministerio de Agroindustria también elevó su estimación del área de soja de Argentina a 17,2 millones de hectáreas, desde los 17,1 millones estimados en octubre, aunque no detalló los motivos del ajuste.

El 10 de diciembre, el peronista Alberto Fernández asumirá la presidencia de Argentina, reemplazando al neoliberal Mauricio Macri. Productores agrícolas descuentan que Fernández subirá los impuestos a la exportación de granos, como en el último Gobierno del partido, bajo el mando de Cristina Fernández de Kirchner.

Por lo tanto, desde su contundente triunfo electoral en las primarias de agosto -luego ratificado en los comicios de octubre-, según analistas y referentes del sector, agricultores han transferido hectáreas del maíz a la soja, debido a los costos productivos más bajos de la oleaginosa.

Con respecto al trigo, el Gobierno argentino estimó la cosecha en 19 millones de toneladas, por debajo de los 19,46 millones recolectados en el ciclo anterior a pesar de una crecimiento en el área sembrada, debido a una sequía que afectó al oeste agrícola argentino.

La estimación de trigo de la BCBA es, tras una serie de recortes por el clima adverso en la región, de 18,5 millones de toneladas. Argentina es el principal exportador mundial de aceite y harina de soja, y el tercero de maíz.

WhatsAppWhatsApp
FacebookFacebook
TwitterTwitter
Linkedinlinkedin
emailemail
imprimirprint
comentariosforum0
forum Comentarios 0
Deja tu comentario
elEconomista no se hace responsable de las opiniones expresadas en los comentarios y los mismos no constituyen la opinión de elEconomista. No obstante, elEconomista no tiene obligación de controlar la utilización de éstos por los usuarios y no garantiza que se haga un uso diligente o prudente de los mismos. Tampoco tiene la obligación de verificar y no verifica la identidad de los usuarios, ni la veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de los datos que los usuarios proporcionan y excluye cualquier responsabilidad por los daños y perjuicios de toda naturaleza que pudieran deberse a la utilización de los mismos o que puedan deberse a la ilicitud, carácter lesivo, falta de veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de la información proporcionada.