Economía

Zícari: "Argentina sufrió 16 crisis económicas en sus 160 años de existencia, una cada 10 años"

El expresidente argentino entre 2015 y 2019, Mauricio Macri. Foto: Reuters.

Argentina parece condenada a repetir ciclos de crecimiento y luego caer en crisis. El economista Julián Zícari realizó un racconto histórico en el que reveló que la economía estalló cada diez años. Con la destrucción de la industria nacional tras la última dictadura cívico-militar se recortó el período de auge previo.

En su libro "Crisis económicas argentinas: de Mitre a Macri", Zícari resume los ciclos económicos del país y brinda explicaciones de por qué sucede. El investigador del Conicet dialogó con elEconomistaAmérica después de que el jefe de Gabinete cite su trabajo la semana pasada en el rendimiento de cuentas que realizó en el Congreso por los primeros diez meses de gobierno.

En su libro plantea que desde 1860 hasta hoy, a lo largo de la historia, han habido crisis de forma sistemática ¿Realmente ha aparecido un estallido cada diez años en Argentina?

Efectivamente. Desde la organización nacional a fin del mandato de Macri, en esos 160 años, existieron 16 crisis económicas. O sea, una crisis cada 10 años.

Lo que da cuenta la terrible inestabilidad del país, es casi una maldita repetición, el eterno retorno. Pero la cuestión más preocupante, a mí me parece, es que si uno considera el último tramo, el último medio siglo desde el Rodrigazo en 1975 a fin del mandato de Macri, en esos 45 años, existieron siete crisis económicas. O sea, una crisis cada seis años y medio.

Fijémonos como el ciclo económico se ha acelerado y ha hecho mucho más vertiginoso y terrible el aumento de la pobreza, el hambre, el desempleo, la caída salarial que son realmente las verdaderas consecuencias de las crisis económicas.

¿A qué se deben estos ciclos que continuamente se repiten? ¿Son siempre los mismos factores los que llevan a los estallidos?

Sí. Efectivamente uno lo que ve con respecto a las crisis son dos cosas.

Por un lado, que todos tuvieron el mismo elemento central que tiene que ver con los problemas del sector externo de la economía, esencialmente la falta de divisas o cómo se generaban esos descalabros que eran en ese sector que transmitía al resto del sistema económico.

Ahora bien, no en todas las crisis ese problema del sector externo se transmitió o se generó de la misma manera. En el modelo agroexportador tenía que ver cómo estaba inserta la economía argentina con el mercado mundial.

Durante el modelo industrialista, la ISI, la Industrialización por Sustitución de Importaciones entre 1930 y 1975, eso tuvo que ver con los desequilibrios productivos. A partir de mediados de los 70 a la actualidad, los problemas tienen que ver esencialmente con el sector financiero de la economía.

Con esto último me refiero al megaendeudamiento del país, la fuga de capitales, los golpes de mercado, los saltos cambiarios, la altísima tasa de dolarización de las carteras económicas por parte de la elite económica, todos esos elementos que tienen que ver con cuestiones financieras y no con cuestiones productivas.

¿Se puede aprender de la historia y de las fallas del pasado o las crisis no están vinculadas tanto a errores sino pujas de poder?

Mi deseo es que con el libro se pueda aprender de las crisis. Hago una analogía: a pesar de tener un altísimo historial de inestabilidad institucional y política con tantos golpes de estado, trágicamente pero también irónicamente por lo terrible que fue el último golpe de estado, en Argentina pudimos decir "nunca más" y nunca más repetir una dictadura.

Con las crisis económicas se podría lograr algo así, lo que pasa es que veo que es algo difícil en el sentido que las crisis económicas son funcionales a muchos agentes de poder. Por ejemplo, la elite empresaria lejos de perjudicarse por la inestabilidad, apuesta a ella porque es el principal mecanismo de acumulación que han desarrollado. Han logrado concentrar la economía, el poder y una capacidad de condicionamiento a los gobiernos elevadísima gracias a la permanente inestabilidad que ellos mismos generan, porque ellos son los que generan los saltos cambiarios, la fuga, la presión y los golpes de mercado.

Mientras siga funcionando esa lógica de comportamiento por parte de la elite, veo muy difícil que se pueda quebrar el ciclo de crisis económicas tan recurrentes.

¿Todos los países vivieron estos ciclos de crisis continuas o se trata de una particularidad argentina?

Hay un tema. Hay algunas crisis que son comunes prácticamente a todos los países del mundo. Uno piensa, por ejemplo, en la crisis de 1930 que afectó a todas las economías; o la turbulencia de mediados de los 70; o la crisis de la subprime 2008; o lo que está pasando actualmente con la pandemia. Ahora, las condiciones mundiales son las mismas para todos los países, el tema es que no todos las sufren de la misma manera.

Argentina tiene una propensión a las crisis muchísimo más elevada que el resto del mundo e incluso que el resto de la región porque, por ejemplo, la crisis del 2001 afectó esencialmente por cuestiones argentinas. O la crisis macrista de los dos últimos años del gobierno de Macri. Eso se explica esencialmente por condiciones internas al país y no tiene nada que ver con condiciones mundiales. Entonces, esto es lo que hay que revisar.

¿Ve potencial en que el gobierno de Alberto Fernández saque a la economía de esta recesión y la plante en un sendero de crecimiento y desarrollo continuo o esa se trata de una idea utópica?

Yo creo que los próximos años, si no hay nada raro, un cisne negro, o sea no hay un recrudecimiento del virus ni una mutación ni nada de eso, creo que van a ser años muy buenos para el país. El tema es que van a ser tres o cuatro años muy buenos y después van a empezar de vuelta los problemas porque yo creo que en los próximos años se van a consolidar buenos niveles de superávit comercial, el país prácticamente no va a pagar deuda, va a tener relativamente resuelta la cuestión externa.

El tema es que eso se va a ir agotando en los dos casos. Ya sea el superávit como la falta de pago de deuda, cuando se reinicien los pagos en 2024/25. Y ahí verdaderamente van a empezar las restricciones, los ahogos y las presiones cambiarias que seguramente van a condicionar a un nuevo estallido.

Me parece que lo peor va a ser si vuelven los gobiernos liberales al país porque tienen una sola receta que es generar deuda y alimentar los canales de fuga. Eso, tarde o temprano, desemboca en crisis.

Pensemos en el último gobierno de Macri que ahí uno ve que no les preocupa el desarrollo, el crecimiento, la ampliación de las capacidades productivas, industriales o tecnológicas; sino simplemente liberar las restricciones cambiarias para fugar y endeudarse. El gobierno de Macri, de los 100 mil millones de dólares que tomó de deuda, el 86% terminó fugado. Esa fuga la realizó la elite económica. Entonces, el liberalismo va a volver y va a aplicar el programa económico de la elite: endeudamiento y fuga. Eso va a desembocar en una nueva crisis. Y como, insisto, es el principal mecanismo de acumulación por parte de los sectores concentrados de la economía del país, inevitablemente eso se va a repetir. Salvo que realmente se hagan cambios de fondo, pero soy más pesimista en eso y creo que tristemente vamos a seguir en esta secuencia.

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