Economía

Macri inyecta 6.000 millones en obra pública, motor del segundo semestre

  • Entre marzo y mayo de 2016 se licitaron el triple de proyectos que hace un año
Mauricio Macri. Foto:Reuters

El presidente de Argentina, Mauricio Macri, prometió que en el segundo semestre de este año se comenzarían a sentir algunos beneficios de su programa económico. El ajuste en las subvenciones a servicios como transporte, agua, gas y luz -algunas facturas se han incrementado un 500%- así como los miles de despidos en los ministerios, le han brindado muchas críticas, esfuerzos que la Casa Rosada estimó necesarios y que pretende aliviar con, entre otras medidas, una fuerte inyección en obra pública. En el presupuesto ya aprobado quedaron consignados como gasto en inversión de obra pública para este año un 3% del Producto Interior Bruto (PIB). Así, si este montante ronda los 364.000 millones de euros, la factura en construcción podría llegar a ascender a casi 11.000 millones de euros.

Precisamente la semana pasada, el Boletín Oficial publicó el decreto 797/2016 en el que concretaba desembolsos de 6.000 millones de euros a pagar entre 2016 y 2019 destinados a la construcción y mejoras de trenes, calles o edificios de asistencia sanitaria. Los dos mayores desembolsos recaen en el proyecto de soterramiento del ferrocarril de Sarmiento -obra que tendrá una inversión de 2.750 millones de euros- y, en segundo lugar, en la construcción de la Estación Central Obelisco -737 millones de euros-.

La intención de la Casa Rosada es marcar también su propia huella con grandes obras. Así, la consultora C&T asesores económicos sostiene que "en los últimos tres meses, el número de licitaciones relevantes de obra pública, es decir, obras viales, hidráulicas, civiles y de arquitectura, de más de un millón de euros, estuvo por encima de las 50 obras, frente a un promedio de 17 licitaciones mensuales en el semestre previo (septiembre 2015 a febrero 2016)". Dichos expertos también afirman que los montos involucrados en dichas licitaciones se dispararon. En concreto, entre marzo y mayo la cantidad ascendería a mil millones, esto es, el triple de los seis meses previos.

Ajustes que duelen

También en el pasado mes de abril, Macri reconoció que le "dolían" los ajustes pero ya habló de estos planes de obra pública. Entonces adelantó que se construirían 900 kilómetros de autopistas y 1.100 rutas. Entre ellas, destacó la autopista sobre la ruta 3 entre San Miguel del Monte y Azul, y entre Coronel Dorrego y Bahía Blanca.

La consecuencia más inmediata de estas obras será la de impulsar la construcción, uno de los sectores que más se contrajeron en la primera mitad del año y que más número de desempleados nuevos acumuló. En cifras, el presidente prometió que "cuando el plan de obras alcance el pico de trabajo, en alrededor de año y medio, generará más de 100.000 empleos en Buenos Aires".

Por el momento, la construcción, junto con el comercio, son unos de los pocos sectores que frenaron la destrucción de empleo en el último balance oficial presentado la semana pasada por el Ministerio de Trabajo. "En cuanto a la diferenciación por rama, se destaca el comportamiento de la construcción, que revirtió el signo negativo de las expectativas netas, al presentar un fuerte incremento en abril", explicaron. En concreto, la Encuesta de Indicadores Laborales registró una caída del empleo del 0,2% en abril con relación a marzo, es decir, se perdieron 12.000 trabajos privados. A pesar de que se trata del índice de trabajo más fiable del país, conviene recordar que no tiene en cuenta el trabajo en negro -muy relevante en Argentina- ni el empleo público.

En cuanto a proyecciones, el documento retrata cierto estancamiento del empleo en los meses futuros. Según sus cálculos, el 85% de las firmas consultadas prevé mantener estables sus plantillas los próximos tres meses, mientras un 9,5% analiza contratar personal y un 5,5%, disminuirlo.

Entre tanto, ha arrancado el momento de las paritarias, esto es, comisiones formadas por igual número de trabajadores que de empresarios en los gremios entre las que deciden el aumento del sueldo. La cuestión es clave en Argentina cada año, pero 2016 parte con una inflación que consultoras privadas elevan al 40% interanual, además de los severos ajustes en servicios esenciales. La situación provoca protestas diarias. Hoy, por ejemplo, el gremio petrolero ha anunciado un paro por 24 horas. Los trabajadores buscan un incremento de sus nóminas de un 40%, mientras que la patronal lo rebaja a la mitad. Uno de los últimos avances lo consiguió el gremio de los camioneros, que logró cerrar un acuerdo para que conste una subida del 37%.

comentarios0WhatsAppWhatsAppFacebookFacebookTwitterTwitterLinkedinlinkedin