Empresas

Cómo hizo Morixe, la empresa cuya acción subió 241% en 2020 y crece a más del 30% anual

La empresa triplicó su capacidad de producción hasta los 12 millones de paquetes de harina de 1 kilo justo antes de la pandemia.

El presidente del holding Sociedad del Plata y también titular de la subsidiaria Morixe, Ignacio Noel, proyectó para 2021 un crecimiento de 30% en las ventas reales para la productora y comercializadora de harinas, y luego de un muy buen 2020, tanto en ventas como en la cotización bursátil, a pesar de la retracción económica por la pandemia.

El empresario consideró que el logro de Morixe de haber culminado el 2020 con un rendimiento de 241% en el valor de la acción -muy por encima de la inflación y el dólar Blue-, "no fue producto de la especulación, sino que reflejó el gran aumento de la producción y de las ventas, que se ubicaron en cerca de 40% en términos reales", en donde la pandemia tuvo un rol importante, pero no fue todo.

En este crecimiento, reconoció el aporte de parte de la mejora del acceso al financiamiento, ya que las tasas de interés bancarias bajaron desde el 90% que estaban 2019 al 22% -30%, en 2020, de la inversión estratégica de la firma, que le permitió aprovechar el inesperado crecimiento de consumo de los argentinos del kilo de harina, y de su adhesión al programa de Precios Cuidados.

La agencia estatal Telam realizó una entrevista al ejecutivo. Aquí sus tramos más salientes.

¿A qué cree que se debió el gran desempeño en la Bolsa?

- Noel: La cotización de Morixe reflejó sin dudas un fuerte aumento en la producción y en las ventas, no es que se trató de una suba no respaldada ni fundamentada por la performance de la empresa. Tuvimos un incremento en las ventas de 40% en términos reales, descontada la inflación. Tuvimos también una capacidad de respuesta para abastecer el fuerte aumento de la demanda. Justo antes de la pandemia, habíamos invertido para triplicar la capacidad de producción para paquetes de un kilo, ya que hasta el 2019 nosotros producíamos 4 millones de paquetes por mes, y a partir de febrero de 2020, pudimos elevar la producción a 12 millones.

¿Cómo influyó la pandemia?

- N: Nosotros tuvimos un efecto positivo, especialmente en los primeros meses, en abril, mayo, y junio, cuando hubo una cuarentena más estricta y la gente permaneció más en su casa, y disparó la demanda de los paquetitos de un kilo. Por otro lado, habían cerrado los locales gastronómicos o fábricas o comedores o panaderías, que solicitan bolsas de 25 kilos. Es decir, el consumo de harina en todas sus variantes, se mantuvo igual, en alrededor del histórico 85 kilos por habitante; lo que aumentó más fue la demanda del formato de un kilo, en detrimento de otros formatos. La irrupción de la pandemia se combinó con nuestra inversión en aumentar la capacidad de la planta, y además nosotros veníamos participando en Precios Cuidados y teníamos presencia en todo el país, con 15.000 puntos de venta, y otros 20.000 puntos de venta en el Mercosur. Todo esto se reflejó en la cotización.

En informes financieros se destacó que la firma logró reducir su deuda en dólares y pesificó su deuda y eso también tuvo un impacto positivo...

- N: Nosotros compramos las materias primas cuyo precio refleja una paridad con los precios de exportación, aunque se paga en pesos. Y hasta 2019 gran parte de la financiación era en dólares. Fue cuando decidimos hacer un aporte de capital para realizar la inversión y cambiar el financiamiento, algunos de los socios accionistas aportamos unos 820 millones de pesos, equivalente a un total de 10 millones de dólares, a través de una suscripción de acciones. Por mi parte, yo aporté un capital propio de cinco millones de dólares. También en el 2020 logramos financiarnos en pesos con los bancos estatales y privados nacionales.

¿Después de la reestructuración de deuda, cambió algo el mercado de deuda para una empresa como Morixe?

- N: Este año (2020) mejoró mucho la financiación bancaria respecto de 2019, porque el 2019 fue muy traumático, ya que por un lado hubo una devaluación abrupta, en agosto, cuando el dólar saltó de 40 a 60 de un saque y, por otro lado, las tasas de interés llegaron a niveles imposibles de 90% anual. El 2019 el financiamiento bancario era una salvavidas de plomo y por eso a fines de ese año decidimos no endeudarnos a esas tasas de interés y optamos por suscribir capital. En cambio, en el 2020 hubo líneas de financiación a tasas del orden 22% al 30% anual, de parte de la banca pública y privada nacional, y eso fue un cambio muy significativo.

¿Volvieron las líneas internacionales?

- N: No, pero sí tuvimos buen apoyo de la banca oficial y privada nacional, con líneas más razonables que en el 2019. Faltaría aún líneas crédito a largo plazo para inversión, pero a nivel de financiación internacional te condiciona mucho el riesgo país.

¿Un acuerdo con el FMI ayudará?

- N: Sin duda, un acuerdo con el FMI ayuda en este sentido.

Qué lecciones dejó la pandemia a nivel empresario?

- N: La lección que nos deja a uno de una industria como alimenticia, es que hay que pensar a largo plazo, estratégicamente, y no en forma coyuntural. Nosotros habíamos planeado una inversión si saber que estaba la pandemia, y cuando llegó, nos aceleró el crecimiento en las ventas que, de no haber habido, nos hubiera llevado más tiempo.

¿Qué expectativas tiene para 2021?

- N: Un crecimiento en las ventas del 30%, esperamos mantener o aumentar la proporción de 25% de nuestras exportaciones en la facturación. Obtuvimos mandato para suscribir ON en un futuro -se votó en la Asamblea de diciembre último-; estamos preparados para hacerlo pero por ahora no vamos a salir, aún no están dadas las condiciones.

Relacionados

comentariosforum0WhatsAppWhatsAppFacebookFacebookTwitterTwitterLinkedinlinkedin
forum Comentarios 0
Deja tu comentario
elEconomista no se hace responsable de las opiniones expresadas en los comentarios y los mismos no constituyen la opinión de elEconomista. No obstante, elEconomista no tiene obligación de controlar la utilización de éstos por los usuarios y no garantiza que se haga un uso diligente o prudente de los mismos. Tampoco tiene la obligación de verificar y no verifica la identidad de los usuarios, ni la veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de los datos que los usuarios proporcionan y excluye cualquier responsabilidad por los daños y perjuicios de toda naturaleza que pudieran deberse a la utilización de los mismos o que puedan deberse a la ilicitud, carácter lesivo, falta de veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de la información proporcionada.