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La plaza financiera cierra selectiva tras el acuerdo con tenedores privados

Operaciones en la Bolsa de Comercio argentina. Foto: Reuters.

Los activos argentinos cerraron con altibajos en búsqueda de equilibrio luego de que el país sudamericano celebrara esta semana un acuerdo con sus acreedores por la reestructuración de uno 65.000 millones de dólares.

La reestructuración probablemente conducirá a mejoras crediticias, pero está lejos de garantizar el futuro económico del país a más largo plazo, dijeron agencias calificadoras a Reuters.

Después de meses de negociaciones, Argentina llegó el martes a un acuerdo con los principales grupos de acreedores luego de caer en su noveno incumplimiento soberano en mayo. El acuerdo debe formalizarse este mes.

"El principio de arreglo de la deuda despeja los vencimientos hasta 2025, pero también ayudará a focalizar mejor los problemas del presente", estimó la consultora Fundación Mediterránea.

Los bonos cotizados en la franja extrabursátil cayeron en promedio un 0,7% por tomas de ganancias, para acumular una mejora del 8,6% en la semana. La actividad se centralizó en las emisiones dolarizadas de mayor plazo, dijeron operadores.

"El acuerdo (con los acreedores) es un paso clave, ahora falta ver el plan. Argentina no logra superar la crisis sanitaria y el deterioro económico impacta en los indicadores sociales, dañando la confianza en el Gobierno", sostuvo el grupo SBS. Acotó que "los desafíos son grandes, pero una reestructuración exitosa parece una oportunidad ideal para relanzar la gestión con un programa de estabilización que genere un giro en las expectativas".

El riesgo país de Argentina, medido por el banco JP Morgan, subió 36 unidades a 2.091 puntos básicos, cuando el viernes último se ubicó en los 2.268 puntos.

"El optimismo con respecto al acuerdo de la deuda va perdiendo fuerza y los inversores comienzan a hacer foco en lo que viene hacia adelante. El primer desafío es político y tiene que ver con el FMI", dijo la correduría Portfolio Personal Inversiones.

Tras el acuerdo de reestructuración el Gobierno argentino ahora planea dirigir su atención a negociar un nuevo programa con su mayor acreedor, el Fondo Monetario Internacional (FMI), que aprobó en 2018 una línea de crédito stand-by por 57.000 millones de dólares.

El índice S&P Merval de la Bolsa de Buenos Aires ganó un 2,43%, al cierre provisorio de 52.325,83 unidades, en una sesión con altibajos por tomas de utilidades intradiarias. La bolsa quedó a contramano con la tendencia regional. Este referencial bursátil, que avanzó un 6,24% en la semana, alcanzó el martes un nivel máximo histórico de 56.114,04 puntos por el acuerdo con los acreedores.

El peso mayorista se depreció un regulado 0,1% a un renovado piso histórico de 72,76/72,77 por dólar, en una plaza siempre controlada por el banco central, que debió cubrir la demanda privada en un contexto de evidente debilidad cambiaria. En la semana perdió un 0,62%

La consultora Delphos Investment sostuvo que "en el corto plazo, creemos que (la caída de la moneda) se debe a la posibilidad de pesificar los bonos cortos en dólares en el canje de deuda ley local. Se trata de una particularidad técnica".

En el segmento marginal, el peso se negoció en promedio a 133 por dólar, desde los 132 previos, para ubicar la brecha cambiaria ante el mercado oficial en un 82,8%. La operatoria denominada contado con liquidación, para obtener dólares por medio de activos, se depreciaba a 129,1 pesos por dólar, contra las 122,5 unidades de la víspera.

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