Mercados

Lo qué pasó y lo que vendrá en materia de inversiones financieras

El dólar subió hoy en el medio de una creciente turbulencia en los mercados.

Lucas Gardiner, Director de Portfolio Personal Inversiones (PPI), brinda sus consejos de inversiones en vista de los últimos acontecimientos, entre ellos que Donald Trump reaviva la pelea comercial con China, los mercados reaccionan negativamente y en Argentina, lo político primará sobre lo económico.

#LOQUEPASO

Los mercados protagonizaron una semana volátil, y finalizaron sin una tendencia definida. Sin embargo, vale destacar que tras los datos positivos de empleo de EEUU y algunos resultados corporativos, supieron recortar las pérdidas que mostraban hasta el viernes. Gracias al último envión, los índices de Wall Street redondearon la semana mixtos, y el Nasdaq fue el único que logró anotar un nuevo máximo histórico. El S&P500 quedó levemente por debajo de la misma proeza, mientras que el Dow Jones todavía necesita un avance de 1.2% adicional. Claramente, una situación que cambia radicalmente tras lo sucedido durante el fin de semana.

En el plano monetario, la reunión de la FED dejó varios elementos importantes para el mercado. En primer lugar, y tal como se esperaba, dejó inalterada las tasas de referencia y recalcó que la economía norteamericana marcha en orden. Sin embargo, su postura respecto de la inflación fue más controversial, y mitigó las expectativas sobre un recorte en las tasas en la segunda mitad del año. Puesto en números, la inflación objetivo de la FED es del 2%, y el reciente número del PCE central cayó a 1.6% en el primer trimestre.

En este contexto, la tasa americana a diez años creció 3 puntos básicos en la semana y se colocó en 2.53% anual. En igual tendencia, las tasas alemanas y británicas gira en torno al 0.02% y 1.22%. Por su parte, los rendimientos de los bonos soberanos de Italia y España retrocedieron 4 y 2 puntos básicos.

En el plano local, el S&P Merval cerró a todo vapor: variación semanal de +4.3%, alcanzando los 32.412 puntos -nivel por encima de los valores de inicios de año-. En particular, el mayor impulso sobrevino el viernes, y por cuestiones políticas (más allá que de fondo se habían conocido En el panel líder, se vieron fuertes variaciones nuevamente en papeles como CVH (15.7%), BYMA (15.1%), GGAL (12.2%), CEPU (12.1%), BMA (12.1%) y TGNO4 (11.2%). Por el contrario, TECO2 (-1.2%) y CRES (-0.9%) fueron las únicas acciones que culminaron en terreno negativo. Si observamos las variaciones en dólares, el índice trepó +10.7% en la semana, tomando el dólar mayorista.

En cuanto a la renta fija, los bonos en dólares reflejaron una recuperación –las razones las mismas que arriba-. En particular, la curva larga de la deuda en dólares trepó entre 1.2%-2.6%, mientras los bonos más cortos también cerraron en verde promediando una suba de 2.7%-4.4%. En esta línea, el riesgo país descendió 32 puntos básicos en la semana hasta los 931 bps. Por el lado de los bonos en pesos, se destacaron los bonos Badlar debido al movimiento de esta misma tasa durante la semana –un alza desde 49.3% hasta 53.4% (último dato al viernes)- en la semana. Por parte de los bonos CER (ligados a la inflación), hubo altas y bajas entre -1% y +1%.

#LOQUEVENDRA

Tras un viernes muy positivo, los primeros albores de la mañana de este lunes reflejan un escenario completamente distinto. De forma inesperada, Donald Trump anunció vía Twitter que el próximo viernes elevará la tasa de aranceles al 25% para los USD 200.000 millones de productos chinos, y gravará a la misma tasa unos USD 325.000 millones restantes. De esta forma, el Presidente norteamericano parece poner fin (unilateralmente) a la tregua comercial que comenzó el 30 de noviembre de 2018 en Buenos Aires, y pone en jaque la salud de la economía y los mercados.

Ahora bien, ¿es una medida sin vuelta atrás o es una mera estrategia de negociación? Analizando el comportamiento de Trump podría tratarse de una nueva artimaña del magnate. En particular, estaba planeado que las autoridades chinas viajarían a Estados Unidos esta semana a negociar el acuerdo que hasta este fin de semana parecía muy cerca. ¿Será una forma de Trump de obligar a los chinos a traer consigo una propuesta más jugosa? Sí, puede ser una razón. Sin embargo, estos anuncios también amenazan tal viaje y las probabilidades de un acuerdo.

La medida se explica por su falta de conocimiento en la materia, y el coraje que le brindan los datos robustos de la economía de EEUU. En otras palabras, está jugando con fuego. Si los chinos no viajan, y el acuerdo no se lleva a cabo y volvemos a la oscuridad del proteccionismo, el propio Trump no tardará en darse cuenta del grave error que cometió.

La respuesta de los inversores es unánime. Sin acuerdo comercial, el entusiasmo se disipa y vuelven a aparecer las dudas sobre el andar de la economía. En este punto, la madrugada dejó importantes caídas en Asia, mientras que las plazas europeas y los futuros norteamericanos presentan un comportamiento similar a estas horas. A modo de referencia, el Shanghai Composite –hasta el momento una de las estrellas del 2019- se desplomó 5.6%, en tanto que el Hang Seng de Hong Kong hizo lo mismo por 2.9%.

Por su parte, los mercados de Europa incursionan por terreno negativo con bajas de entre 1.8-2.3% y los futuros de Wall Street también amanecen con descensos de similar magnitud. A la par, a modo de refugio, la tasa norteamericana a diez años cae alrededor de cinco puntos básicos y se coloca en torno al 2.48% anual. Mientras que el Dollar Index se aprecia contra las principales monedas del mundo (con lógica en este escenario).

El horizonte de las cotizaciones dependerá de lo que suceda en las próximas jornadas entre EEUU y China. En el caso de que la delegación china llegue a Washington el 8 de mayo (miércoles), creemos que un acuerdo todavía es posible. Sin embargo, si las tensiones se intensifican y vuelve el "tira y afloje" del juego de los aranceles es probable que el panorama de los mercados empeore significativamente.

Por otra parte, ya casi en la recta final, lo corporativo seguirá siendo un catalizador importante en el corto plazo (aunque opacado por el asunto comercial). Por el momento, la temporada es bastante más positiva que lo esperado. De hecho, del 78% de las compañías que ya reportaron del S&P500, el 76% de ellas presentó ganancias por encima de las estimaciones.

En el escenario local, la política seguirá primando en el análisis de todos los días. Lo dejó en claro, en principio, la reacción del viernes ante la posibilidad de un pacto entre el Gobierno y la oposición. Básicamente, todos los análisis del fin de semana apuntaron a ellos. No obstante, aún no hay grandes definiciones en cuanto al alcance, y los puntos. Sí se entiende que tratará de echar luz sobre la sustentabilidad de la deuda, más allá de la continuidad o no política de Cambiemos. Lógicamente, porque su objetivo es buscar tranquilidad a los mercados, y en consecuencia para el tipo de cambio. Además, que se entiende que detrás de esto, hay una estrategia política que se verá con el tiempo sus resultados reales.

De hecho, la primera visión sobre este punto sin dudas llegará de las nuevas encuestas políticas que salgan a la luz sobre imagen del Gobierno, e intención de voto darán seguro también intensidad al color de los activos financieros. La agenda del mes –y anticipando lo que será junio- marca, de por sí, una elección clave como es la de Córdoba el 12 de mayo. Resultado último que recibirá, sin dudas, una lectura por parte del mercado.

Dicho esto, se deberá aprender a convivir con una incertidumbre electoral alta en los próximos meses que a su vez (y lo más probable) condicionará el comportamiento de las variables financieras. Si buscamos ser más gráficos. No habrá compresión fuerte del riesgo país hasta tanto se despeje de la ecuación la variable política, y ésta no se despejará rápido.

Incluso esta también entendemos que de por sí ya limitará el impacto positivo que hace poco más de un año atrás esperábamos por la inclusión (finalmente) de Argentina dentro del índice de mercado emergente –algo que sucedería este mes después de tanto esperar, pero con expectativas mucho más opacas que con las que soñábamos tiempo atrás-. Acá recordemos que el 12 se conocerá la participación final de Argentina dentro de los índices, para entrar en vigencia desde el 29.

Estrictamente, en cuanto a la agenda financiera, la atención se concentrará sobre las nuevas licitaciones que hará el Tesoro y en las cuales se observó un cambio en la estrategia respecto a las últimas. La razón: entendemos no exponerse (al menos, demasiado) a malos resultados, buscando maximizar el roll over sin tener que convalidar tasas muy altas.

A diferencia de las últimas licitaciones, en esta oportunidad hablamos de vencimientos muy cortos –esto básicamente para que el tema electoral no pese sobre las decisiones de renovación, ya que los vencimientos si se respetaba la colocación promedio de 200 días caía en noviembre o diciembre-. De hecho, vale acá como dato tener presente que los FCI por este motivo –y la mayor volatilidad a la que se debían exponer- habían dejado de ir a las licitaciones primarias de letes en USD.

De hecho, en la Lete en USD sólo colocará a 70 días venciendo el 19 de julio –por debajo del promedio de más de 200 días que venía licitando, y que llevaría a que el vencimiento cayera cerca o después ya del 10 de diciembre-. Incluso no contará con una TNA mínima por primera vez desde el tercer trimestre de 2018. Teniendo en cuenta el mercado secundario, las letras en dólares en este tramo corto –entre junio y agosto- presentan tasas de alrededor de 3-3.5%. Dado que se trata de un plazo muy corto, y que el Tesoro cuenta con los dólares para afrontar sin problemas estos pagos, consideramos que es una oportunidad atractiva para un perfil conservador –superior a un plazo fijo en dólares bancario-.

Además, por fuera de lo anunciado meses atrás, también el Tesoro saldrá con colocación de Lecaps. Acá se apunta a una reapertura, con un vencimiento el 28 de junio, con lo que el plazo remanente es de sólo 49 días. Puntualmente, se licita esta semana son una reapertura de una letra que actualmente opera en el mercado secundario: exhibiendo una TNA del 58.2%. En este caso, la tasa luce muy atractiva en especial por el corto plazo (y el nuevo cambio de política cambiaria del BCRA- ver abajo-), pero hay que entender que se trata de una inversión en pesos (y no recomendada desde nuestra visión para posiciones conservadoras) ante la volatilidad posible de observarse.

El vencimiento de esta semana en pesos es de $ 33.500 millones, y el monto habilitado por el Gobierno a colocarse es de esa magnitud. La tasa de renovación que logre, en consecuencia, será material de análisis para el mercado.

En la última semana es real que el tipo de cambio logró cierta estabilidad tras los últimos cambios en la política cambiaria del BCRA. Recordemos que lo más relevante de la semana que pasó fue básicamente el nuevo cambio. Aunque paradójicamente se sigue hablando de bandas de intervención, ahora el BCRA –con permiso, se entiende, del FMI- podrá realizar ventas de dólares (o en otras palabras, podrá intervenir) aún si el tipo de cambio se ubicara por debajo de $ 51,44 (hoy techo fijo de la "banda" no "banda"). El monto y la frecuencia, aclaró, dependerán de la dinámica del mercado. Por otra parte, y como dato en este escenario, si cruza este nivel aumentó su "poder de fuego" a unos USD 250 millones, o más según surge del comunicado. Lo que aclara es que, en todos los casos, el monto de pesos resultante de estas ventas será descontado de la meta de base monetaria. Posibilitando la absorción de los pesos, en consecuencia, cuando sea necesario por las intervenciones.

Por ende, sería esperable que esta tendencia de mayor estabilidad (aunque la baja sea limitada) se mantenga. No obstante, también hay que tener en cuenta que esto no implica que esto no nos blinda de posibles shocks externos -ver arriba-. Ni tampoco podríamos arriesgar a vaivenes políticos, ya que acá de seguramente el BCRA intervendrá pero en cuánto será también una señal relevante. Lo ideal, y se coincide en forma unánime, sería que no lo tenga que hacer (aunque pueda) hasta el tercer trimestre de año cuando escaseen los dólares del campo y la volatilidad por temas electoral pueda incrementarse más.

WhatsAppWhatsApp
FacebookFacebook
TwitterTwitter
Linkedinlinkedin
emailemail
imprimirprint
comentariosforum0