Politica

La sombra del 'corralito' regresa a Argentina de la mano del peronismo

  • El Banco Central limita la compra de divisas a 200 dólares al mes
Alberto Fernández, junto a Cristina Fernández de kirchner. Foto: Reuters.

El Gobierno de Mauricio Macri impuso sustanciales restricciones en el mercado cambiario para 'naufragar' hasta diciembre, cuando asuma el presidente electo, Alberto Fernández. Ante este nuevo clima político surge el interrogante de si se revivirá el difamado 'corralito' que sufrió el país en 2001, la peor depresión de la historia reciente.

Ante una crisis bancaria, el Ejecutivo de ese entonces restringió la retirada de dinero en efectivo en un intento de salvaguardar al sistema bancario. Permitió la extracción de tan solo 250 dólares por semana, lo que agravó aún más la grave recesión que sufría el país. Junto a otros factores, esto desencadenó en la renuncia de Fernando de la Rúa de la Casa Rosada.

Si bien el mandatario de derecha Mauricio Macri ha debilitado el sistema financiero en sus casi cuatro años de gobierno, los indicadores no han bajado a los preocupantes niveles de ese entonces. Las reservas internacionales son muy superiores a las que poseía el Banco Central (BCRA) casi dos décadas atrás y, además, ya no existe una paridad obligatoria entre el peso y el dólar, sino que la cotización es definida en el mercado. De esta manera, el Gobierno también cuenta con más herramientas para sortear la crisis.

Desde 2015, el modelo de la coalición Cambiemos se apoyó en el endeudamiento externo para generar divisas. No desarrolló con estas la incipiente industria local, sino que prefirió financiar la creciente fuga de capitales, bajo el argumento de que este marco jurídico atraería nuevas inversiones. Pero esto no sucedió. La insustentabilidad de esta estrategia se tornó evidente cuando la Fed subió tipos, lo que cerró la posibilidad de continuar con la emisión de bonos en las bolsas extranjeras. Ante esto, Macri acudió al FMI en mayo de 2018, que le entregó el mayor préstamo en su historia: 57.000 millones.

Estas decisiones no frenaron la demanda de divisas sino que la aceleraron. Desde la llegada de Macri, la formación de activos externos superó los 84.100 millones, de acuerdo con la propia autoridad monetaria, un récord respecto a las tres administraciones previas. Ante la escasez estructural de billetes verdes y la imposibilidad para atraer nuevos en el corto plazo, el Gobierno restringió el acceso de los ahorradores a la moneda extranjera después de perder en las elecciones de agosto pasado. Primero limitó la compra a 10.000 dólares mensuales, tras un resultado adverso en las votaciones primarias. En la derrota definitiva de Macri ante el peronista Alberto Fernández el domingo 27 de octubre, el Banco Central reforzó este cepo cambiario. Ahora sólo permite el intercambio de 200 dólares por mes. Este nuevo techo al dólar le permitirá a la alianza gobernante llegar con menores sobresaltos al final de su mandato del 10 de diciembre.

Pero no todas las divisas que ingresaron como deuda ya se retiraron del país. A diferencia de 2001, cuando el BCRA casi no contaba casi con reservas, en la actualidad la autoridad monetaria acumula 43.308 millones de dólares. Si bien los activos netos con los que puede intervenir en la plaza cambiaria se encuentran por debajo de los 10.000 millones de dólares, son más que suficientes para los escasos 300 millones de dólares diarios que se operaron esta semana entre los actores mayoristas.

El endeudamiento y los recortes presupuestarios de Macri generaron una profunda crisis, que no terminó de germinar en el sector financiero ante la mayor solidez que consiguió tras el gobierno de la peronista Cristina Fernández de Kirchner (que a su vez será la próxima vicepresidenta). Alberto Fernández ya anunció que desarmará la bicicleta especulativa, bajará los tipos y fomentará el consumo interno, en un intento de volver a un ciclo de expansión económica. La cornisa es fina, pero si no surgen nuevos volantazos económicos, un estallido como el de 2001 parece lejano.

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