Politica

La victoria aleja a Cristina Fernández de Kirchner del banquillo de los acusados en Argentina

Cristina Fernández de kirchner. Foto: Reuters.

Las dos veces expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, no podía disimular su alegría el domingo pasado. No solamente por que casi la mitad de los votantes la habían elegido vicepresidenta. También porque el poder político la alejaría, al menos por un tiempo, de los tribunales.

Su sonrisa tiene una justificación: la esposa de Néstor Kirchner tiene unos 13 procesamientos en la Justicia, casi todos ellos por parte del juez federal Claudio Bonadío. Todos apuntan al entramado de corrupción entre el kirchnerismo y empresarios de la obra pública. No solo es una acusación, sino que hay docenas de empresarios presos y hasta funcionarios de su Gobierno tras las rejas, como Julio de Vido, el poderoso exministro de Infraestructuras y Obra Público, hoy enfermo y olvidado en el calabozo.

Kirchner estaba contenta porque sabe cómo es la Justicia de su país, que no se anima a investigar al po- der mientras se ejerce. Dos días después de la victoria de Fernández, un tribunal revocó dos de los procesamientos que pesan sobre la expresidenta. Esta tendencia había comenzado en agosto, tras las elecciones primarias. Antes, cuando ni se pensaba que Macri no iba a poder ganar, comenzó el primer y único juicio oral en su contra, en la causa conocida como "Vialidad". Otras pasaron para 2020, aunque habrá que ver si comienzan algún día.

Las causas más emblemáticas están ligadas a un fenómeno mediático conocido como Los cuadernos de las coimas. La historia parece escrita por García Márquez: un exchofer de un funcionario kirchnerista entregó a un periodista del diario La Nación una serie de cuadernos, en lo que había escrito, durante años, día a día, cómo las segundas y terceras líneas del Gobierno kirchnerista iban a recolectar millones de dólares a las oficinas de im-portantes empresarios de la obra pública. La Justicia pudo confirmar que todo era cierto y así fue como empresarios y funcionarios terminaron frente a la justicia.

Los delitos de cohecho y admisión de dádivas son solo algunos títulos de las carátulas judiciales que tiene la vicepresidenta electa. O que, mejor dicho, tenía.

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