Politica

Promulgan la nueva ley de jubilaciones: menos gasto público para el sector pasivo

La Argentina busca acomodar sus finanzas en relación a su sector pasivo.

El presidente argentino, Alberto Fernández, promulgó la nueva ley que modifica la fórmula de actualización de las jubilaciones atándola al crecimiento económico, lo que permitirá aliviar las cuentas públicas en medio de la negociación con el Fondo Monetario Internacional (FMI), pero la tomó como base de una política económica que buscará la distribución del ingreso para reconstruir la economía en 2021.

La nueva fórmula de actualización de las jubilaciones, que se hizo ley la semana pasada al mismo tiempo que se sancionaba la legalización de la interrupción voluntaria del embarazo, permite una variación trimestral de los haberes de los jubilados atándolos en un 50 % a la variación de los salarios y en otro 50 % a la recaudación del organismo previsional (ANSES), pero no a la inflación.

Esta nueva fórmula resuelve la discrecionalidad con que se actualizaron las jubilaciones durante 2020, ya que se decidió por decreto del Ejecutivo después de que al inicio de la gestión de Fernández se suspendió la fórmula de actualización trimestral basada un 70 % en inflación y un 30 % en la variación salarial promedio, votada en el Congreso en 2017 durante la administración de Mauricio Macri (2015-2019).

En cambio, repuso una fórmula similar a la utilizada entre el 2008 y 2017, iniciada en el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner (2007-2015).

"Los que se quejan de que no sostuvimos la fórmula que impusieron en la gestión anterior son los mismos que hicieron caer el 20 % del ingreso real de los jubilados?, dijo Fernández en un acto en la ciudad balnearia de Chapadmalal. El gobierno afirma que este año las jubilaciones han aumentado 35,3 %, frente una inflación que se espera en 36,7%.

Incentivar el consumo

Fernández reconoció que la actualización trimestral "es un esfuerzo fiscal importante", ya que la fórmula de movilidad que inicialmente había enviado al Congreso era semestral, pero fue modificada por la vicepresidenta Fernández de Kirchner, quien preside el Senado.

Pese a la negociación con el FMI, Fernández de Kirchner pidió hace un par de semanas alinear salarios y jubilaciones, precios, sobre todo los de los alimentos, y tarifas de servicios públicos, lo que supone políticas de controles de precios, de exportaciones, demora en la actualización de tarifas, ante un déficit fiscal que se financia en gran parte con emisión monetaria.

En 2021 se celebran elecciones legislativas.

En su discurso, Fernández reinvindicó el rol del Estado sobre el mercado y recordó el 44% de pobreza: "Los que más tienen tienen que ayudar a igualar a la sociedad". Y agregó: "Para equilibrar tenemos que distribuir los ingresos de otra manera".

En ese sentido, el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, aliado de Fernández de Kirchner, afirmó en el mismo acto: "La economía crece de abajo para arriba. Nadie va a invertir si no hay quién consuma" y que "no hay que primero crecer para después distribuir", sino que "se trata de distribuir la riqueza en Argentina para que esa distribución genere inversión y crecimiento".

"Eso en Argentina se llama peronismo, que aprendió que la distribución no está en guerra con el crecimiento, sino que viene de la mano", cerró.

Los encuesta de expectativas económicas que releva el Banco Central espera una inflación del 50 % en 2021; una recuperación del crecimiento económico de 4,8 % tras la caída de 10,9 % en 2020.

Relacionados

comentariosforum0WhatsAppWhatsAppFacebookFacebookTwitterTwitterLinkedinlinkedin
FacebookTwitterlinkedin