Sociedad

¿Cuáles son las aplicaciones que guardan más información sobre los usuarios?

Cuando accedemos a una red o una aplicación, los datos como la ubicación, correo electrónico, interacciones, gustos son tomados y almacenados por las empresas que luego pasan a formar parte de la big data, la enorme base de datos de estas compañías. Todos las avalamos al aceptar los términos y condiciones antes de crear un usuario, aunque muy rara vez se leen.

Según un informe de Visual Capitalist, un usuario necesitaría un promedio de 250 horas para leer todas las condiciones de las aplicaciones que usamos en los teléfonos celulares y las computadoras.

Según Clario Tech, las aplicaciones que más información de los usuarios almacenan son Facebook e Instagram (ambas pertenecientes a Facebook) con un 70,6% y un 58,8% respectivamente. Las siguen Tinder (55,9%), Grindr (52,9%), Uber (52,9%), Stava (41,2%), Tesco (38,2%) y Spotify (35,3%).

Las redes sociales elaboran perfiles de los usuarios a través de las huellas que estos dejan al utilizarlas. Las empresas utilizan estos datos para ofrecer servicios personalizados y mostrar publicidades de supuesto interés para esas personas. Esto les permite tener cada vez más anunciantes a través del uso de los datos que dejamos en ellas.

Según consigna el portal informativo Infobae, "todos los sitios donde se consuma contenido u otros servicios de "forma gratuita" se pagan con datos personales. Lo que no se abona con dinero, se abona con información. Muchos usuarios saben esto y acceden a dar sus datos (aún sin saber exactamente qué ofrecen) porque quieren seguir obteniendo esos beneficios".

El debate por la privacidad y la acumulación de datos en el mundo cuenta con algunas regulaciones donde se responsabiliza a dichas empresas en caso de filtraciones. Un ejemplo es la Ley de Protección de Datos Personales que se implementó a partir de 2018 en Europa.

Uno de los casos más emblemáticos fue el de Facebook y Cambridge Analytica, donde se multó a la empresa por el mal uso de los datos de los usuarios para la manipulación en términos de influir en elecciones de diferentes países. En ese caso no solo se envió publicidad personalizada, sino que se desarrollaron noticias falsas que luego eran difundidas por la red, todo con el objetivo de inferir en los perfiles psicológicos de los usuarios.

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