Sociedad

El incendio en la Patagonia sigue fuera de control tras dos semanas

El incendio afecta a la flora y fauna del lugar y se acerca a zonas pobladas.

El incendio desatado hace dos semanas y media cerca de la localidad de El Bolsón, en la Patagonia argentina, está "contenido pero no controlado", debido a las extremas condiciones climatológicas que dificultan las labores de extinción, informaron este martes fuentes oficiales.

En declaraciones a Radio Provincia, el secretario de Control y Monitoreo Ambiental argentino, Sergio Federovisky, aseguró que la situación "está un poco menos grave que en los últimos días, pero no deja de ser preocupante".

"Hay cierto grado de alivio, porque bajó bastante la temperatura y eso favorece en cierto modo la posibilidad de combate contra el fuego, pero todavía lejos está el tema de poder decir que está controlado", afirmó el funcionario.

Según el último informe del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, este incendio es el único que permanece activo en el país, lo que implica que se propaga libremente y que todavía puede crecer.

Hasta la fecha, el fuego ha arrasado un total de 9.856,8 hectáreas de terreno y hay más de 250 operarios trabajando para mitigarlo, entre trabajadores de la provincia de Río Negro, en donde se encuentra El Bolsón, y otros procedentes del resto del país.

De hecho, esta misma madrugada llegaron otros 41 brigadistas desde el norte para, según Federovisky, reemplazar y dar "un poco de descanso a los que venían trabajando sin cesar desde hace ya 14 días".

Asimismo, sobre la zona operan cuatro helicópteros -tres de agua y otro de transporte de personal- y tres hidroaviones, una dotación "adecuada", en opinión del responsable de Control y Monitoreo Ambiental, al ser los medios recomendados por los técnicos para "afrontar esta situación".

"En este momento, todos los esfuerzos están puestos en tratar de contener la situación y reducir al mínimo posible. Cualquier hectárea es preocupante, pero el objetivo principal estuvo puesto y sigue puesto en evitar no solamente la propagación, sino que eventualmente el fuego pueda alcanzar alguna de las zonas pobladas que están ladera abajo, en el cerro donde se inició el fuego", sostuvo Federovisky.

En ese sentido, el funcionario admitió que aunque la amenaza sobre esas zonas con población es menor en comparación al fin de semana pasado, todavía no se sabe lo que puede ocurrir, ya que "puede cambiar el viento radicalmente y podría llegar a generar alguna amenaza adicional".

"Mientras haya focos activos y amenazantes y mientras la situación climática no cambie radicalmente, en el sentido de no solo un descenso de la temperatura, sino la posibilidad de alguna lluvia, no creemos que vaya a estar controlado", subrayó.

LOS ORÍGENES DEL FUEGO

Por el momento se desconocen los detalles exactos acerca de cómo se originó este incendio el pasado 24 de enero, pero las primeras investigaciones judiciales apuntan a una reunión social en uno de los barrios aledaños de El Bolsón, en donde los asistentes no apagaron un asado debidamente.

"Fue un acto absolutamente criminal, si es como se relata, de gente que hizo un asado y se fue. Los resultados son miles de hectáreas quemadas a varios kilómetros del lugar donde se inició el fuego, lo que da idea de la sequedad en que está esta zona en este momento, y de la potencialidad de riesgo que significa no apagar un fuego como corresponde", apuntó el secretario de Control y Monitoreo Ambiental.

En cualquier caso, por el momento las autoridades no se plantean evacuar a las poblaciones cercanas al incendio, aunque "por supuesto" lo harían en caso de que el fuego se recrudezca.

Según los últimos datos del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, el país ha perdido un total de 26.157,78 hectáreas de superficie por incendios desde el inicio de este año.

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